Vivero Etnobotánico Medicinal y Orquidario

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Vivero Orquidiario

Una gran diversidad de especies vegetales forma parte de la exuberante vegetación, ofreciendo un gran material de estudio; el vivero municipal de ocho hectáreas provee a las plazas espacios verdes y frutales. El vivero de plantas medicinales y útiles del Paraguay cuenta con un área de aproximada de cuatro hectáreas, concesionado a la sociedad de orquidofolos del Paraguay, constituyen elementos importantes para la educación. 

Más de 500 especies distintas de plantas medicinales se comercializan en los mercados paraguayos y el 90% de la población consume diariamente plantas medicinales y aromáticas en grandes cantidades con el mate o tereré.
Es la única colección viva en su género en América del Sur y una muestra de la farmacopea guaraní. El palo azul (Cyclolepis genistoides) es una planta nativa que crece en el Chaco y se utiliza contra afecciones renales, estomacales, dolores musculares, hipertensión, como refrescante y como diurético. Es una especie en peligro y para su crecimiento en un vivero necesita de sal, debido a que es propia de las sabanas de saladares, lagunas y riachos salados.

La rosa del campo (Gomphrena macrocephala) es otra hierba nativa de uso ornamental y medicinal que crece en sabanas y campos cerrados con arenales. Sin embargo, está en peligro por el avance de los sojales. Sus hojas y flores secas utilizadas en infusión se toman contra la hemorragia.

La popular zarzaparrilla (Herreria montevidensis), utilizada como remedio refrescante en el tereré, está en serio peligro de extinción al igual del jatevu ka’a, el agrial, el ka’avo tory. Estas son sólo algunas de las 309 especies de la colección de plantas medicinales del Jardín Botánico de Asunción compiladas en un libro del Proyecto de Etnobotánica Paraguay editado bajo la dirección de la bióloga Ana Pin.

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El vivero etnobotánico medicinal

El vivero etnobotánico medicinal del Jardín Botánico alberga una colección de casi 600 plantas medicinales del Paraguay, en un 70% son especies nativas y el resto son introducidas. De las especies publicadas en el libro, 26 están con algún grado de amenaza en la naturaleza.

La idea de crear un vivero de plantas útiles nació de una encuesta realizada en 1996 sobre las hierbas que se podían encontrar en los mercados de Asunción. De esta forma, llegaron al Jardín Botánico y se cultivaron para que crecieran y formaran parte de una colección. Luego se fueron incorporando más plantas del campo, se recibían donaciones de campesinos que hacían pasantías por el vivero donde aprendían a cultivarlas. 

"Varias especies de plantas medicinales muy populares del Paraguay están en peligro por la extracción continua y la pérdida de su hábitat. En todo el país se está afectando el ecosistema y podrían desaparecer" según la experta bióloga Pin.
Otra de las razones de ser del vivero medicinal es experimentar con el cultivo de plantas medicinales que normalmente son recogidas sin que el hombre se encargue de su siembra.  En el libro del Proyecto de Etnobotánica Paraguay se complementa la investigación al agregar información farmacológica y química sobre las plantas, su área de distribución, propiedades que le confiere el uso popular, tiempo de cosecha y forma de siembra.

Actualmente se extraen los yuyos para la venta, con poca reposición, salvo el jaguarete ka’a, que se cultiva para su provisión al mercado de abasto capitalino, no existen cultivos a gran escala y las plantas medicinales dependen de la generosidad de la naturaleza.

Producción anual del Vivero
Plantas Cantidad Producidas
Ornamentales 15.600
Forestales 8.420
Frutales 1.715
Total 25.735